Tiempo de Emperatrices II: Eugenia (Parte II), La última emperatriz

Carlos Luis Napoleón Bonaparte y María Eugenia Ignacia Agustina de Palafox Portocarrero y Kirkpatrick, conocidos por la historia por Napoleón III y Eugenia de Montijo, emperador de los franceses, desde 1852 Napoleón, que desde el 48 era presidente de la República Francesa y desde 1853 Eugenia emperatriz, quien para su madre, el matrimonio fue todo un triunfo para sus agitados deseos de casamentera.

El matrimonio de Eugenia con el emperador a principios de 1853, estuvo rodeado antes y después de una lluvia de comentarios y rumores, habían dos bandos claramente definidos pero el que mas seguidores tuvo en un principio, fue el de los contrarios a la elección del emperador Napoleón, quienes veían a la españolita, una embustera y una ramera, opiniones fundamentadas en las noticias que de Eugenia llegaron desde la corte de Isabel II. Un primo del emperador, conocido por la historia como “Plon Plon” afirmaba sin miramientos que Eugenia era una “puta”, sumándose a otros que afirmaban que la boda del emperador  fue el resultado de una erección y no de una elección, acusando de viva voz a Eugenia de aplicar la mas antigua y eficaz estrategia para doblegar y conquistar a un hombre, la pasión por la virginidad.

Eugenia detalle tomado de www.flicr.com
Eugenia detalle tomado de http://www.flicr.com

Sin embargo, desde que en su frente ostentara la tiara imperial, Eugenia se dispuso a ejercer sus funciones como tal, sin embargo los amargos sin sabores de su matrimonio no se hicieron esperar y las constantes traiciones del emperador mataron el amor que quizás le tuvo. Sin embargo, Eugenia paso de ser la víctima de los folletines a ser el símbolo del buen gusto y la moda en la Francia imperial que intentaba rescatar la épica histórica de las hazañas napoleónicas.

Eugenia fue llamada de Montijo por los franceses, y este es el nombre con el que se le conoce, producto de los característicos títulos nobiliarios de Europa, que le conferían a ella primero ser Condesa de Teba, titulo también de su padre, el título de Condes de Montijo perteneció a su tío Eugenio, quien al fallecer sin descendencia paso a los padres de Eugenia, pero como Paca su hermana era a quien en realidad le pertenecía el de “De Montijo” y a Eugenia “De Teba”, pero los franceses la llamaron siempre de Montijo y así se quedó.

La emperatriz Eugenia de los franceses, por Francisco Javier Winterhalter
La emperatriz Eugenia de los franceses, por Francisco Javier Winterhalter

Eugenia, antes de tener a su primer y único hijo, se convirtió, como ya dije, en símbolo de la moda de Francia, y como añadidura y mas bien precedente, era admiradora de María Antonieta, la mujer que tan solo seis décadas antes que Eugenia, había sido derrocada junto con su marido del trono francés, convirtiéndose en la última reina absolutista de Francia, símbolo de moda y glamour, la más representativa mujer del estilo clásico rococó del siglo XVIII. Ahora Eugenia, emulando a María Antonieta, hizo resurgir con su estilo, lo clásico, creando el estilo “Napoleón III” y expandiendo el estilo neoclásico no solo en la ropa sino incluso en la arquitectura. Era tal su admiración por María Antonieta, que hizo restaurar el Petit Triagnon y lo convirtió en albacea de los artículos y objetos que pertenecieron a María Antonieta y que habían sobrevivido a la revolución francesa.

Así sus vestidos recuperaron los pomposo de los de los tiempos de “La Loba Austriaca”, y ella se convirtió en objeto de envidias y admiración, cautivo con su belleza, su singular rostros, a la corte del nuevo Versalles, sus hombros caídos, lejos de ser un defecto físico criticable, los dejaba descubiertos y los convirtió en su principal y exquisita virtud, encantando tanto, que las desquiciadas altas damas francesas se ponían peso en sus hombros para simular los de la emperatriz.

 

Eugenia como Maria Antonieta por Francisco Javier Winterhalter
Eugenia como Maria Antonieta por Francisco Javier Winterhalter

Así, entre el sol de la gloria y la oscuridad de su incipiente alcoba, Eugenia pasa a sus primeros años como emperatriz de la belleza, compitiendo con Sissi de Austria, hasta que en marzo de 1856, el domingo de ramos, naciera su hijo, el Príncipe Imperial Napoleón Eugenio Luis Juan José Bonaparte. Napoleón III tenía 45 años y Eugenia 30, su parto fue largo y difícil y tuvo que esperarse su convalecencia para bautizar a Luis en Notre Dame, hermosa como siempre y con los padrinazgos del Papa y la Reina de Suecia, con la asistencia de María Cristina de España y 400 invitados mas, el príncipe fue bautizado, evento que propicio donativos  a los orfanatos y juegos artificiales.

A partir de ahí, Eugenia tuvo que lidiar siempre con las andanzas de su marido que fueron muchas y ayudar a sostener el águila imperial que tanto desde afuera como dentro de Francia, amenazaba con caer, puesto que el pueblo quería de nuevo instaurar la República de Francia.

A su gobierno como Emperatriz Eugenia, anoto varios puntos a su favor. Participar en los asuntos de estado le confirió poder para hacer valer sus puntos de vista, lo que también le valió la culpa de algunas derrotas que llevaron al último imperio a la ruina y a ella la convirtieran en la última emperatriz que gobernara desde París.

Eugenia sin duda contribuyó para cambiar el mapa de Francia y el siglo mismo, dio ideas para convertir París en la Ciudad de la Luz, apoyó la instauración de un imperio en México, financió la apertura del canal de Suez a cuya inauguración asistió, consiguió que por primera vez se concediese la Legión de Honor a una mujer, abogó por el sufragio femenino y las ideas humanistas.

Eugenia con damas en 1853 www.mujeresdeleyenda.blogspot.com
Eugenia con damas en 1853 http://www.mujeresdeleyenda.blogspot.com

El canal de Suez significaba para Francia la recuperación de su desgastada imagen ante el escenario mundial, por tanto a su inauguración en 1869 asiste Eugenia, orgullosa de que la obra que estuvo a cargo de un primo lejano suyo Fernando de Lessepsy de que ella misma apostara por la construcción del canal. Lo que no sabía Eugenia era que esos meses serían los últimos del imperio. Así mismo apoyo a Louis Pasteur en sus investigaciones, que acabarían con el descubrimiento de la vacuna contra la rabia.

Desempeñó la regencia en tres ocasiones (1859, 1865 y 1870), la primera de ellas durante la campaña de Italia de Napoleón III, que motivó una sustancial pérdida de poder por parte del Vaticano, contienda a la que Eugenia se opuso fervientemente, esto debido a su devoción católica. La segunda se dio en ocasión de una visita que hiciera el emperador a una de sus colonias africanas. Debido a sus raíces españolas, a las que nunca renunció, se opuso férreamente al candidato prusiano a la Corona española, disputa que acabó con el enfrentamiento bélico entre Francia y Prusia en 1870, última ocasión que fungió como regente y como emperatriz.

En 1861, tiempo después de la muerte de su hermana Paca, tiempos difíciles con su marido mujeriego, abogó por la intervención francesa en México, que concluyó con la invasión de dicho país y la coronación como emperadores a Maximiliano I de Austria y a Carlota de Bélgica.

Eugenia de Montijo, su hijo y el emperador Napoleón III, en un cuadro de Victor Pluyette. / R. VIOLLET (CORDON PRESS) www.elpais.com
Eugenia de Montijo, su hijo y el emperador Napoleón III, en un cuadro de Victor Pluyette. / R. VIOLLET (CORDON PRESS) http://www.elpais.com

Tanto la causa de México como la guerra de Prusia fueron un total fracaso para el imperio francés. Eugenia fungiría como regente última vez en 1870. El emperador  y  su ejercito son derrotados en Sedan por los prusianos, el emperador mismo cae prisionero. Las trágicas noticas llegan a Paris, la emperatriz y el príncipe imperial huyen ante la idea aterradora y los recuerdos de los acontecimientos de las Tullerías en 1793. Los republicanos aprovechan la ocasión y el pueblo francés proclama de nuevo la república francesa.

Eugenia y su hijo cruzaban el canal de la mancha hacia el exilio en Inglaterra, la emperatriz agobiada por la suerte de su esposo, estaba segura que su imperio estaba perdido, luego de 17 años de soberana, se ve reducida una exiliada sin retorno posible. Así terminaba el gobierno de la última emperatriz de Francia, el poema romántico y evocador de sentimientos que fue su vida llegaba a su fin, pero sus dramas tremendos aún iniciaban.

La corte de Victoria de Inglaterra la acoge gustosa, en Londres y algunos palacios de la Reina, Eugenia viviría los años posteriores en el exilio. La paz retornaba y Napoleón, como su predecesor, es enviado al exilio junto a su familia, sin embargo, la aflicción fue tal, que pronto muere en 1873. A pesar de todo, los últimos años que vivieron juntos significaron para Napoleón y Eugenia una unión franca y fuerte, la muerte de este causaría gran aflicción a Eugenia. Las esperanzas de los bonapartistas y de Eugenia eran depositadas ahora en las manos de Luis, el joven que ahora era en teoría Napoleón IV.

Napoleón Eugenio Luis Juan Jose, principe imperial de francia www.realeza.foros.ws
Napoleón Eugenio Luis Juan Jose, principe imperial de francia http://www.realeza.foros.ws

Con las esperanzas de una restauración, y siguiendo la férrea educación a su hijo, Eugenia lo influencia para que se enliste en el ejercito inglés, como en otro tiempo lo hiciera su madre, busca un partido indicado para su hijo, considerando a Beatriz, la menor de las hijas de la soberana inglesa, idea que para Victoria no era tan desagradable, pues Luis era todo un caballero, vigoroso, gallardo y educado.

Sin embargo pronto sus esperanzas fueron enterradas con dolor y de un tajo. Con el fin de ganar fama e imagen para su hijo, insiste en enviarle a la campaña inglesa en África contra los Zulúes, la reina Victoria se opone en un primer instante pero pronto también influye para enlistar al joven, el cruento final del vigoroso cuerpo del príncipe imperial llegarían en 1879, cuando en un ataque sorpresa Napoleón Eugenio Luis Juan José Bonaparte muere atravesado por flechas.  Eugenia queda sola sin marido, hijo ni imperio, la estancia en el Reino Unido la afligen más pero la tranquilidad de su vida la ayuda con el tiempo a reponerse.

De ahí los años de la ex emperatriz pasaron sin pena ni gloria, con su madre a quien culpaba de sus desdichas se reconcilió antes de su muerte. Prolongaba su residencia en el Reino Unido con estancias en el Palacio de Liria en Madrid, incluso viajó de incognito a Francia, el país que un día la amo pero que la había olvidado pronto.

Madrina de Victoria Eugenia, hija de la princesa Beatriz, logra concertar su matrimonio con Alfonso XIII, y sería su ahijada y su sobrino, quienes la agasajarían en sus estancias de Madrid.

A pesar de su edad, los vestigios de su belleza aún eran visibles. Antes de morir, la emperatriz Eugenia presenciaría silenciosamente, pero con una profunda emoción sin duda, el desarrollo bárbaro de otra epopeya guerrera, la Primera Guerra Mundial. Revivió ante sus ojos entristecidos la trágica explosión que cincuenta años atrás hizo pedazos su imperio. Pero ahora eran otras coronas la que se hundían. Era Prusia, la Prusia triunfadora y férrea de antaño la que sentía la convulsión de la catástrofe. Y la dama gloriosa sonreiría con desconsolada tristeza. Sedán…El Marne… Quedaba cerrado un periodo histórico.

 

Eugenia en el exilio www.dinastias.forogratis.es
Eugenia en el exilio http://www.dinastias.forogratis.es

Y se acababa su vida en Madrid, en el palacio de Liria, donde su sobrino el Duque de Alba y la Reina

Eugenia y Victoria Eugenia reina consorte de España. http://grandespersonajes.foroactivo.com
Eugenia y Victoria Eugenia reina consorte de España. http://grandespersonajes.foroactivo.com

Consorte  misma, su ahijada Victoria Eugenia la agasajan. Fue el 10 de julio de 1920, bajo el cielo de España, la emperatriz Eugenia abrió por primera vez sus ojos en un terremoto y bajo el mismo cielo los cerró por última vez, en el tiempo entreguerras, cuando el Zar Ruso ya no existía más. Desapareció con ella una de las figuras más cautivadoras, más interesantes, más fuertemente sugestivas de Europa y una de las más admirables mujeres españolas. Con los episodios de su vida puede escribirse la más bella historia de amor y de dolor que pueda concebir el ingenio más prodigioso. Para unos una pena, para otros una vida descarnada que tendría que mantenerse en incognito, para otros tantos una vida de romanticismo nato. Y aunque la historia la recuerda como Eugenia de Montijo, y de naciomiento es De Palafox Portocarrero y Kirkpatrick, por ser titular del mayorazgo fundado en 1463 por doña Inés de Guzmán sobre el señorío de Teba, elevado a condado en 1522 por Carlos V. Sus sobrinos, hijos de su hermana Francisca y del duque de Alba, utilizaron como segundo apellido el de Portocarrero.

Eugenia muere en Madrid de uremia (fallo en el riñón que provoca la acumulación de toxinas en el cuerpo y conlleva el fallo cerebral, respiratorio, circulatorio, digestivo…). Su cuerpo se traslada a París donde se recibe con honores en la estación de Austerlitz. De allí se traslada a Le Havre y, finalmente a Farnborough. Carlos Goyeneche se encarga de custodiar su cuerpo durante el trayecto, hasta su entierro en la Abadía de Saint Michael, junto a su esposo y su hijo.

Para mi, Eugenia, mezquina calculadora y bella, Emperatriz Eugenia la de los hombros caídos y rostro hermoso, Eugenia de Montijo la mujer. Marquesa de Ardales,  Marquesa de Moya,  Marquesa de Osera,  Condesa de Ablitas,  Condesa de Teba,  Condesa de Baños,  Condesa de Mora,  Condesa de Santa Cruz de la Sierra,  Vizcondesa de la Calzada,  Dama de la Real Orden de María Luisa.

Eugenie de Montijo  retrato de la Coleccion de la Casa Alba www.dinastiasreales.blogspot.com
Eugenie de Montijo retrato de la Coleccion de la Casa Alba http://www.dinastiasreales.blogspot.com

Fuentes:

“La Pasión de Eugenia de Montijo”  ideal.es

“Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia (IV y última)” www.mujeresdeleyendal.blogspot.com

“Eugenia de Montijo” http://granada.nueva-acropolis.es

“EUGENIA DE MONTIJO ¡QUÉ PENA, PENA!…” www.elsitiodeconcha.wordpress.com

“Eugenia María de Montijo” www.biografiasyvidas.com

“Eugenia de Montijo” www.wikipedia.org

“Línea 5 Metro: Eugenia de Montijo” www.grandespersonajes.foroactivo.com

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6 comentarios en “Tiempo de Emperatrices II: Eugenia (Parte II), La última emperatriz

  1. Muy bien escrito el artículo, eso sí Eugenia era ambiciosa, un tanto desequilibrada e incluso ” Narcisa”.
    Puta no, jamás he leído nada que le tachara de tal cosa es más era religiosa en exceso.
    Quizás a la familia del emperador no le hiciera mucha gracia que se casase con Napoleón III, debido a que conocían el carácter de la dama.
    Por eso la difamaron, tenía mucho carácter no se dejaba amilanar por nadie.
    Luego fue un icono de Francia. En Niza la capital de la Costa Azul en el hotel con más solera de la ciudad el ” Negresco”. En su salón principal están colgados dos retratos inmensos uno enfrente del otro, uno es de Eugenia de Montijo y otro es el de su marido Luis Napoleón III.
    ¿ Por algo será ?…..

  2. Es muy difícil condensar la pasión en tan poco espacio como lo haces tú.
    Ahora te veo apasionado de la historia, de Eugenia de Montijo que se pasea por tus letras haciendo que sintamos necesidad de saber más. Hace poco era Gandalf quien lo hacía…
    Me quito el sombrero.
    Besos

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